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Alba

El oficio

Dibujar sobre piel

Un tatuaje bien hecho se nota a un palmo y aguanta a diez años.

Alba tatuando en su estudio, retrato en blanco y negro con la máquina rotativa en la mano y la luz de aro de fondo

Trabajo el realismo, la línea fina y el microrrealismo: tres formas de buscar lo mismo, que el detalle se sostenga. El realismo pide leer la luz; la línea fina, pulso y decisión, porque un trazo fino no se corrige; el microrrealismo, saber qué quitar para que a tamaño pequeño siga leyéndose.

Cada pieza empieza con una conversación y se diseña para una zona concreta del cuerpo: cómo cae, cómo se mueve, cómo envejecerá. Prefiero pocas citas y sin prisa antes que muchas y con reloj.

La línea fina no perdona: o va bien a la primera, o no va.
Macro del momento de tatuar: la aguja del cartucho entrando en la piel sobre el stencil, con guantes negros
Alba concentrada tatuando un antebrazo, fotografía en blanco y negro con guantes negros y toalla blanca

¿Tienes una idea?

Cuéntamela como la tengas, aunque esté a medias. De ahí sale el diseño.